Existen dos tipos principales de inyecciones capilares: la mesoterapia capilar y las inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP). La mesoterapia capilar implica la inyección de nutrientes, vitaminas y medicamentos directamente en el cuero cabelludo. El PRP, por otro lado, utiliza las propias plaquetas del paciente para estimular el crecimiento del cabello.
Si últimamente notas que tu pelo ya no está tan fuerte como antes, se cae más de lo normal o simplemente lo ves sin vida, tal vez sea momento de considerar las inyecciones capilares. Este tipo de tratamiento está dando mucho de qué hablar, y con razón. Por eso, para que no te quedes con la duda, aquí te contamos qué tipos existen, para qué sirve cada uno y cómo saber cuál podría encajar mejor contigo.
Tipos de inyecciones capilares
Plasma Rico en Plaquetas (PRP)
El PRP capilar es, a día de hoy, uno de los tratamientos más populares, y no es para menos. Utiliza tu propia sangre para mejorar la salud de tu pelo. ¿Cómo? Pues, se extrae una pequeña muestra, se centrifuga y se obtiene un plasma lleno de plaquetas y factores de crecimiento.
Lo mejor de este método es que es totalmente natural, ya que no se añaden sustancias externas, reduciendo el riesgo de reacciones o efectos secundarios. Pero eso no es todo: también regenera las células del folículo piloso, activa las células madre y mejora la microcirculación, creando el ambiente idóneo para que el cabello vuelva a crecer con más salud y vitalidad.
Mesoterapia capilar
La mesoterapia capilar es otra de las grandes favoritas, sobre todo porque se puede personalizar según la condición a tratar de cada persona. Básicamente, consiste en aplicar microinyecciones con una mezcla de vitaminas, minerales y otros nutrientes directamente en el cuero cabelludo.
El procedimiento es prácticamente indoloro, no requiere anestesia y se aplica justo donde se encuentran los folículos. Por tanto, se asegura que los nutrientes lleguen directo al punto clave.
Gracias a esta técnica, se reactiva el crecimiento capilar de forma natural. Las sustancias que se inyectan estimulan las células encargadas de producir el pelo, haciendo que el cabello crezca más fuerte, más rápido y con mejor aspecto.
Carboxiterapia capilar
Y si hablamos de opciones diferentes, la carboxiterapia capilar es, sin duda, una de las más curiosas. A diferencia de las anteriores, aquí se inyecta dióxido de carbono (CO₂) médico bajo la piel. Puede sonar raro, pero este gas actúa como vasodilatador, es decir, mejora la circulación sanguínea en el cuero cabelludo.
Una vez que el CO₂ entra en los tejidos, provoca que los vasos sanguíneos se expandan y aumente el flujo de sangre en la zona tratada. Esto se traduce en más oxígeno y nutrientes para los folículos pilosos, lo que mejora su funcionamiento y los ayuda a regenerarse.
Las sesiones son rápidas (duran unos 10-15 minutos) y se realizan con una aguja muy fina, parecida a la que se usa en la mesoterapia. Y aunque el crecimiento de nuevo cabello tarda un poco en llegar, desde la primera sesión muchos pacientes notan el pelo más fuerte y brillante.
En casos de alopecia o zonas con baja densidad, se necesitarán varias sesiones, pero el proceso comienza fortaleciendo lo que ya tienes antes de estimular el crecimiento de nuevo cabello.
Preguntas frecuentes sobre los distintos tipos de inyecciones capilares
¿A partir de qué edad se pueden realizar inyecciones capilares?
Generalmente, estos tratamientos están recomendados para adultos mayores de 18 años. Sin embargo, la edad ideal depende del diagnóstico y la causa de la caída del cabello. Por eso, es fundamental una valoración médica previa para determinar si el tratamiento es adecuado en cada caso.
¿Se pueden combinar diferentes tipos de inyecciones capilares en un mismo tratamiento?
Por supuesto. De hecho, recomienda su uso combinado para potenciar los resultados. Eso sí, siempre bajo supervisión médica y según las necesidades del paciente.
¿Los resultados son permanentes?
No son permanentes, pero pueden durar varios meses o incluso años, dependiendo del tipo de tratamiento y de los cuidados posteriores. Por ello, es habitual realizar sesiones de mantenimiento para prolongar los efectos.
¡Dale un impulso a tu cabello desde la raíz!
Como ves, las inyecciones capilares han cambiado por completo la forma de tratar la caída del cabello. Hoy en día, hay opciones para todo tipo de necesidades, y lo mejor de todo: son tratamientos poco invasivos, con casi ningún efecto secundario y resultados que pueden durar bastante tiempo si se hace un buen seguimiento.
Así que, si te estás planteando probar alguna de estas opciones, lo mejor es que consultes con profesionales que puedan evaluar tu caso con detalle. En la Clínica Marina Garrido, contamos con un equipo experto que te ayudará a entender qué le pasa a tu cabello y a diseñar un tratamiento personalizado que realmente funcione para ti.
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